Rioja

Rioja

La D.O de Rioja es una de las más prestigiosas en el mundo y se constituye en un punto de referencia en el sector de la viticultura. Está presente en el norte de España a través de algo más de 60.000 hectáreas de viñedos de esta relevante denominación. Abarcando tres comunidades autónomas: La Rioja, Navarra y País Vasco (Álava). Si bien es cierto que la D.O de Rioja abarca diferentes caldos, desde los blancos hasta los rosados, son sus tintos por los que son reconocidos internacionalmente al generar cerca del 90 % de su producción vinícola.

Este es un vino que se caracteriza sobre todo por su gran variedad al establecer el Consejo Regulador cuatro categorías de excelente calidad. Como son el vino joven, crianza, reserva y gran reserva. Aunque una de las características de estos caldos es la gran aceptación que tienen entre los catadores más exigentes. Porque estos vinos aportan unas peculiaridades que los diferencian de los restantes. Es decir son frescos, muy aromáticos y con un notable buqué que los hacen indispensables, tanto para su degustación a cualquier hora del día o como complemento para las comidas o aperitivos.

Otra de sus señales de identidad más relevantes se basa en que mantienen una clasificación muy competitiva en función del tiempo que permanece en barrica. Mientras que por otra parte, ofrecen unas añadas desde el año 1963 que son realmente insuperables, con la calificación de buenas, muy buenas y excelentes. Siendo uno de los motivos por lo que sus caldos están presentes en casi todos los restaurantes del mundo. Como un signo de distinción para disfrutar de su sabor único.

Además, tienen en los meses de octubre, todos los años, su periodo de vendimia que es realizada con mucha dedicación y de forma manual. Es cierto que su variedad más conocida puede ser la del Tempranillo, pero no es la única que ofrece. Como por ejemplo, con otras especialmente relevantes como son Garnacha para los tintos y Malvasía para los blancos. Este hecho no quita que se vaya renovando al incorporar en los últimos años variedades muy demandadas por los amantes de esta bebida. Es el caso concreto de Chardonnay y Verdejo que se han constituido en muy poco tiempo en uno de los clásicos para acompañar una excelente comida o cena.

Tampoco puede olvidarse que debido a la diversificación de su producción están destinados para desarrollar un perfecto maridaje con toda clase de alimentos. Es el caso de sus tintos que acompañan a los platos de carne y productos de caza. Por el contrario, sus blancos combinan muy bien con toda clase de pescados, mariscos y también en repostería. Su reconocimiento como Denominación de Origen data de hace muchos años, concretamente de 1925 lo que le constituye en la que tiene más antigüedad en toda la geografía española. Hasta el punto de que sus caldos tienen una personalidad propia y se demanda generalmente por el nombre de la tierra en donde se produce.